Etica, seguridad y comportamiento
Etica y comportamiento del cazador
  • Es imprescindible identificar la pieza antes de disparar y, una vez reconocida y si es cazable, únicamente disparar si existe la posibilidad de cobrarla. Nunca hay que abandonar una pieza herida sino tratar, por todos los medios, de cobrarla para evitar sufrimientos innecesarios al animal.
  • Si las condiciones naturales disminuyen la capacidad de defensa de los animales, debe renunciarse a cazar para ayudar a sobrevivir a la fauna.
  • Limitar el ejercicio de la caza es necesario para la conservación de las especies. No es ético disparar sobre especies no permitidas, así como utilizar procedimientos masivos y no selectivos de caza.
  • Las piezas de caza merecen el respeto de los cazadores. Cuando se detecte algún problema sanitario en cualquier especie de la fauna silvestre se debe comunicar urgentemente al Departamento Foral de Agricultura correspondiente.
  • En los desplazamientos por el campo, se han de respetar en todo momento las propiedades ajenas, siendo obligatorio el reparar los daños causados por parte del cazador.
  • Si se caza donde haya animales pastando, se ha de procurar no molestarlos con nuestra actividad.
  • No se deben alterar las señales cinegéticas, siendo delito el hacerlo.
  • Fuera del período hábil, el adiestramiento de perros ha de efectuarse en los campos preparados a este fin para evitar sobresaltos a los animales silvestres en período de reproducción y crianza.
  • Consejos a pie de río
  • La pesca sólo está autorizada cumpliendo una serie de normas; el pescador debe estar siempre en posesión de su licencia, así como en el caso de los cotos de pesca, de su permiso correspondiente. Es responsabilidad del pescador conocer perfectamente las normas que se aplican en el tramo en el que está pescando. Por ello es imprescindible leerse, antes de empezar a pescar, la Orden de Vedas de la temporada correspondiente.
  • Colabora con los guardas. Están realizando un trabajo encaminado a proteger un recurso para que todos podamos aprovecharlo y disfrutar de él. El pescador que no respeta las normas, el furtivo, es un personaje que, con un comportamiento antisocial y egoísta se aprovecha del esfuerzo que todos los demás pescadores hacemos para conservar el río y la pesca. No merece ningún tipo de respeto ni por supuesto actitudes que lleven a encubrirlo o aplaudir lo que hace.
    Por ello, denuncia cualquier infracción que observes, y llama la atención a quien la esté realizando. La mejor guardería se consigue cuando todos los pescadores vigilan que no se produzcan infracciones que destruyan lo que todos estamos conservando.
    En particular, es muy importante colaborar para evitar la introducción de especies (lucio, lucio-perca, perca-sol, cangrejo de las marismas,...), haciendo ver a la persona que pretenda realizar la suelta los graves riesgos que esta conducta tiene: contaminación y desaparición de especies autóctonas, cambios en la población íctica, etc.
  • Página siguiente

    Copyright © 1999 IKT S.A.