El Árbol y la Cultura Vasca
 
Los bosques en la historia del País Vasco
    

La historia de los bosques vascos va unida a su aprovechamiento por el hombre. En ese contexto se incardinan las roturaciones permanentes de bosques de las tierras llanas o bajas, principalmente robledales y quejigales y también, desde la Edad Moderna, la ocupación ascendente de las laderas cantábricas, para cultivos agrícolas o asentamiento de poblaciones y caseríos. Deforestación paralela supuso el aprovechamiento directo de la madera y leña, a través de las cortas de los mejores árboles para construcción y las matarrasas periódicas para carboneo con destino a ferrerías y fundición, desde la Edad Media hasta el siglo XIX.

Ya en el siglo XIV las ferrerías representaban una causa de merma del arbolado y tal aprovechamiento fue muy intenso en siglos posteriores, sobre todo en los territorios costeros, desarrollándose más de 300 de estas industrias en Bizkaia y Gipuzkoa. Sólo en este último Territorio Histórico, entre 1650 y 1814, el consumo de madera para ferrerías llegó a suponer el producto anual de unas 20-25.000 ha de arbolado destinado a ese fin. La construcción naval representó otra solicitud importante de los bosques vascos, en este caso de madera de calidad de roble, sobre todo entre los siglos XVI y XVIII.

La costumbre del trasmochado de robles, hayas y castaños, que ha pervivido en el mundo euskaldun hasta mediado el siglo XX, nos habla del acoso de los árboles por una ganadería omnipresente y de la necesidad de compatibilizar el uso del espacio para obtener productos ganaderos y de madera y leña en el mismo lugar y tiempo.

    

Página siguiente

Copyright © 1999 IKT S.A.