El pueblo vasco, a lo largo de su historia, ha mantenido una intensa
relación con los árboles. Fiel reflejo de esto son los árboles que ocupan un lugar
preferente en los escudos de los Territorios Históricos de
Bizkaia
(Imagen) y
Gipuzkoa
(Imagen).
Quién no ha oído hablar de alguno de tantos "arboles
junteros", como el Roble de Gernika, llamados así por servir de cúpula viva a las
reuniones que regían a los antiguos habitantes de Euskalerria. De hecho, el bosque
siempre ha sido una importante fuente de ingresos económicos en el País Vasco, aunque
es en la época actual cuando se ha introducido un nuevo concepto, el del carácter
multifuncional del mismo.