EL BOSQUE VASCO EN CIFRAS
 
Distribución de Especies Forestales
 

FRONDOSAS

CONIFERAS

   
HAYA Fagus sylvatica   PINO SILVESTRE Pinus sylvestris
ROBLE Quercus robur   PINO INSIGNIS Pinus radiata
QUEJIGO Quercus faginea   PINO LARICIO Pinus nigra
MAROJO Quercus pyrenaica   PINO MARITIMO Pinus pinaster
ENCINA Quercus ilex   ABETO DOUGLAS Pseudotsuga menziesii
ROBLE AMERICANO Quercus rubra   CIPRES DE LAWSON Chamaecyparis lawsoniana
EUCALIPTO Eucalyptus sp.   ALERCE Larix kaempferi
 
DATOS DE SUPERFICIE
 

Los diferentes factores ecológicos condicionan y favorecen la presencia de un tipo de bosque u otro pero, además, los tradicionales usos que el hombre ha ejercido sobre el territorio hacen que en algunos casos la cubierta arbórea natural se conserve en gran medida, mientras que en otros ésta prácticamente ha desaparecido, siendo sustituida bien por las diferentes etapas de degradación del bosque, bien por cultivos o, en numerosas ocasiones, por plantaciones forestales. Click sobre la cámara para ver el gráfico 

Los bosques de robles y hayas, que en el pasado cubrían la práctica totalidad de la vertiente atlántica, han quedado en la actualidad relegados a las montañas. Con el descenso en latitud, debido a la presencia de un período de sequía y a un mayor rigor de las temperaturas, los bosques de caducifolios son sustituidos por los de hoja marcescente (marojales y quejigares) o perenne (encinares).

La introducción de diversas especies por parte del hombre, ha ido ampliando el abanico forestal. El pino radiata se ha adaptado a las condiciones de clima y suelo cantábricos, lo mismo que los eucaliptos, alcanzando estas plantaciones una productividad forestal situada entre las más elevadas de Europa. Además, el empleo de otras especies alóctonas, tanto coníferas como frondosas, ha supuesto una gran herramienta de recuperación y empleo productivo de terrenos rasos y degradados. Click sobre la cámara para ver el gráfico 

    
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